Transformación Digital en Municipios: Entre el Sueño “Cero Fila” y la Cruda Realidad del Excel

La Ley de Transformación Digital del Estado (N° 21.180) llegó con la promesa de un Chile más ágil, eficiente y cercano: un “Estado Cero Papel, Cero Fila” para el 2027. Desde el gobierno central se han desplegado manuales, plataformas como ClaveÚnica, DocDigital, FirmaGob, y herramientas como el CPAT (Catálogo de Procedimientos Administrativos y Tramitaciones) para guiar esta odisea. Los Coordinadores de Transformación Digital (CTD) en cada institución son los llamados a ser los capitanes de este barco. Suena bien, ¿verdad?

Pero bajemos del Olimpo digital al terreno municipal, donde el ciudadano tiene su primer y, a menudo, único contacto con el Estado. Aquí, la melodía parece desafinar un poco. Un reciente reporte de Chiletec, destacado por The Clinic, encendió las alarmas: una “pequeña parte” de los municipios contaría con un plan concreto para implementar esta ley. Este “tirón de orejas” no es menor, porque si los municipios no se suben al carro digital con convicción y recursos, la promesa de un Estado moderno se queda a medio camino.

Transformación Digital en Municipios Entre el Sueño Cero Fila y la Cruda Realidad del Excel
Los Municipios: El Kilómetro Cero de la Experiencia Ciudadana

Desde pagar el permiso de circulación hasta solicitar ayuda social o un permiso de edificación, los municipios son la cara visible del Estado para la mayoría. La Ley 21.180 los incluye de lleno, asignándolos a los Grupos B y C de implementación, con plazos que se extienden hasta el 2027. Esto significa que deben digitalizar sus comunicaciones, notificaciones, ingresos de solicitudes, expedientes y asegurar la interoperabilidad de sus sistemas.

Los municipios son la cara visible del Estado para la mayoría

El desafío es titánico. No se trata solo de comprar computadores o instalar un software. La transformación digital municipal implica un cambio cultural profundo, una reingeniería de procesos que muchas veces están anclados en décadas de burocracia y, seamos sinceros, en el querido pero obsoleto Excel.

¿Qué Frena la Transformación Digital en las Municipalidades?

El informe de Chiletec sugiere que el principal cuello de botella es la falta de un plan estratégico. Pero esto suele ser la punta del iceberg de problemas más profundos:

  1. Recursos Limitados: Muchas municipalidades, especialmente las más pequeñas o rurales, operan con presupuestos ajustados donde la inversión en tecnología y capacitación compite con urgencias más visibles.
  2. Brecha de Capacidades: No basta con nombrar un CTD. Se necesita personal capacitado en gestión de proyectos tecnológicos, ciberseguridad, análisis de datos y rediseño de procesos.
  3. Resistencia al Cambio: El “siempre se ha hecho así” es un enemigo poderoso. La digitalización implica nuevas formas de trabajar que pueden generar incertidumbre o rechazo si no se gestionan adecuadamente.
  4. Diversidad Municipal: Chile tiene 345 realidades municipales. Lo que funciona en una comuna urbana con alta conectividad puede ser inviable en una aislada con infraestructura precaria.
  5. Falta de Priorización Política: Sin un liderazgo municipal convencido y que destine capital político y financiero, la transformación digital queda relegada a una “buena intención”.
Cambios Urgentes para Subirse (Con Éxito) al Tren Digital

Para que los municipios no solo cumplan la ley, sino que realmente mejoren la vida de sus vecinos, se requieren cambios valientes y sistémicos:

  1. Liderazgo y Voluntad Política Férrea: Los alcaldes y concejos municipales deben abrazar la transformación digital como una prioridad estratégica, no como un mero cumplimiento normativo. Esto se traduce en asignación de presupuesto y respaldo político claro.
  2. Planes de Implementación a Medida (¡Y Realistas!): Cada municipio necesita su propia hoja de ruta, basada en un diagnóstico honesto de sus capacidades, recursos y las necesidades de sus ciudadanos. El CPAT es una herramienta inicial, pero el plan debe ir mucho más allá.
  3. Inversión Inteligente en Personas y Tecnología:
    • Fortalecer el Rol del CTD: Dotarlo de autoridad, equipo y recursos. No puede ser una tarea más para alguien sobrecargado.
    • Capacitación Continua: Desde el personal de atención al público hasta los directivos, todos deben entender y manejar las nuevas herramientas y procesos.
    • Infraestructura y Software Adecuados: Invertir en conectividad, seguridad y plataformas que realmente conversen entre sí (interoperabilidad).
  4. Rediseño de Procesos con Foco en el Ciudadano: Antes de digitalizar, hay que simplificar. ¿Qué trámites son engorrosos? ¿Dónde están los cuellos de botella? Involucrar a los propios ciudadanos en este rediseño es clave.
  5. Colaboración y Estándares Comunes:
    • Aprovechar las Herramientas Centrales: Implementar y promover activamente ClaveÚnica, DocDigital, la Plataforma de Notificaciones, FirmaGob, etc.
    • Asociatividad Municipal: Que los municipios compartan experiencias, buenas prácticas e incluso desarrollos tecnológicos. Lo que le sirve a uno, puede servirle a muchos.
    • Diálogo con el Nivel Central: Que la División de Gobierno Digital y otros organismos escuchen las necesidades específicas de los municipios y ofrezcan soluciones adaptadas, no solo “talla única”.
  6. Gestión del Cambio Proactiva: Comunicar los beneficios, involucrar a los funcionarios desde el inicio, celebrar los pequeños avances y abordar las resistencias con empatía y formación.
  7. Foco en la Seguridad y Protección de Datos: La confianza ciudadana se basa en que su información estará segura. Esto no es negociable.

La transformación digital de los municipios no es una opción, es una necesidad imperante para construir un Estado verdaderamente al servicio de las personas. El camino es complejo y requiere un esfuerzo coordinado de autoridades locales, funcionarios, el gobierno central y, por qué no, la sociedad civil y el sector privado tecnológico. Si logramos que cada municipio, desde la gran urbe hasta la comuna más apartada, avance con paso firme, la promesa de un Chile “Cero Fila, Cero Papel” dejará de ser un eslogan para convertirse en la experiencia cotidiana de millones. El tiempo apremia, y los ciudadanos esperan.

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